El proyecto de Mezquita para hacer grande el fútbol base

Enseñar no es solo transmitir conocimientos, también es dejar huella en cada persona. Por eso el fútbol base es el pilar fundamental del proyecto de la Arandina C.F. y, durante los últimos meses, el club está centrando sus esfuerzos en consolidar las categorías inferiores y dotarlas de la entidad que se merecen. No en vano es el club que más equipos de fútbol base gestiona en toda la provincia de Burgos. 19 equipos, uno de ellos femenino, más la Escuela, suman cerca de 400 niños y jóvenes aprendiendo desde la base los valores del deporte en la capital ribereña.

Proyecto de futuro

La reciente incorporación del veterano Luis Mezquita como director de Fútbol Base ha sido una de las apuestas del club para hacer crecer este área tan importante y la labor social que ello conlleva. Mezquita fue entrenador de la Arandina C.F. y también jugador a lo largo de ocho temporadas, por lo que posee un gran conocimiento acerca del funcionamiento del club. Además, su trayectoria profesional siempre ha girado en torno al fútbol: ha trabajado para la Secretaría Técnica de clubes como el Real Zaragoza, el R. Celta, el Atlético de Madrid o el Sevilla F.C. También fue director deportivo de la C.D. Leonesa durante cuatro años y durante 15 años ejerció de entrenador de diversos equipos, algunos de ellos de Segunda División B.

Ahora ha regresado a su casa para impulsar un gran plan: «Estamos realizando un proyecto de cara a profesionalizar las categorías inferiores de la Arandina», explica. Junto a él trabajan codo con codo Lucio Bascones desde la directiva y también Álex Izquierdo.

Para hacer crecer el fútbol base es imprescindible el apoyo de empresas e instituciones

Para Mezquita los pasos a seguir están claros: «Habría que adecuar las instalaciones a las necesidades de la cantera, para ello el club tiene que crear una infraestructura de base y todo eso se reflejará en el proyecto de cara a la próxima temporada», reconoce. Esto quiere decir que se plantea la necesidad de contar con salas diferentes en El Montecillo para trabajar, «es imprescindible mejorar nuestra infraestructura para desarrollar el trabajo y la metodología de los entrenadores», aclara. Además de las instalaciones, incide en que es necesario contar con personas adecuadas para los distintos puestos, tal y como asegura: «que nos permitan crear un organigrama de la base y todos juntos trabajar para que la entidad tenga la capacidad de tener en el primer equipo tres o cuatro jugadores de la cantera». Todo ello pensando siempre en un  objetivo a corto y medio plazo.

La formación de los niños y jóvenes es primordial

Desde que regresara a las filas de las Arandina, Mezquita no ha parado de trabajar, en estos momentos se encuentra realizando una evaluación detallada de la situación actual «que es precaria en algunos aspectos» señala. Tiene muy claro que lo más importante es centrarse, no solo el aspecto deportivo, sino también social y educacional. Además señala que hay que dividir dos grupos de trabajo, por un lado de fútbol 7 y por otro de fútbol 11. «Hay que hacer dos bloques, la metodología será diferente porque para trabajar con niños no es lo mismo que con jóvenes», indica. Para este proyecto, que tanta ilusión genera en el club y en el propio Mezquita, es de vital importancia «la colaboración de los padres, que son los actores principales».

La formación de los niños y jóvenes es primordial, «yo quiero implantar una forma de entrenamiento que sea polivalente, que pueda compaginar sus labores estudiantiles con las deportivas», confiesa Mezquita que es consciente de que el club está intentando hacer un gran proyecto, y que el avance es lento dado que «los recursos son muy importantes». En este punto y dada la enorme labor social que realizan, apela a la implicación de las empresas e instituciones de la zona.

Mucho trabajo e ilusión por delante

Por el momento, ya han mantenido reuniones con los entrenadores de  fútbol 11 y fútbol 7 para establecer una metodología de trabajo y dar a conocer las guías básicas del proyecto, aunque ahora se centra en establecer las bases que permitan desarrollarlo la próxima temporada.  «Ahora no se puede modificar todo cuando faltan tan pocos meses para que finalice la temporada, por eso las pautas son para empezar de cara a la próxima», explica.

La enorme ilusión y la convicción de que se están sentando los pilares fundamentales para hacer una gran cantera, son el mejor impulso para avanzar con paso firme hacia el objetivo. La Arandina ya realiza una gran labor social a través del fútbol base, ahora hay que hacer crecer las categorías inferiores y, para ello, lo importante no es ir más deprisa sino ir por el buen camino.